viernes, marzo 28, 2014

El falso accidente de avión en Canarias. Hay margen de mejora

Llevo horas asistiendo atónito a un nuevo episodio de despedazamiento informativo mutuo a cuenta del accidente de avión en Gran Canaria que nunca existió. Y mi sorpresa no reside en que una grúa flotante, transmutada en espejismo con forma de avión, haya dado la vuelta a la tuitosfera. Gracias, eso sí, a  la fascinación que los medios informativos poseen por todos aquellos Memes que proceden de Twitter. Eso, a estas alturas, no me sorprende. Lo que no entiendo muy bien es el debate de fondo ¿Estamos hablando de que un tweet puso en riesgo la seguridad de los ciudadanos? ¿De sí la activación de los procedimientos operativos fue la correcta? Porque  entiendo que esto es lo que nos debería preocupar de verdad y no si los community managers del 112 de Canarias estuvieron más o menos afortunados. Vayamos por partes.

Tras escuchar los audios de las conversaciones que el 112 de Canarias tiene con quien, supuestamente, se identifica como centro de control, no puedo más que felicitarme por la profesionalidad de ambas partes en la gestión de los datos y en la activación de recursos. A alguno le puede sorprender esta afirmación pero la explicó. En los Centros 112 trabajamos con datos parciales procedentes de la información, en la mayoría de los casos imprecisa, de ciudadanos que nos trasladan lo que creen haber visto. Muchas veces, por ejemplo, nos enfrentamos a supuestos accidentes que no lo son. Pero con los datos parciales que nos aportan aplicamos procedimientos operativos que le ganan minutos a la vida en lo que denominamos “La Hora de Oro” Recordemos que cada minuto en parada cardio-respiratoria hay un 10% menos de posibilidades de revertirla. Así que ante la más mínima duda actuamos.

El falso avión en aguas de Gran Canaria



Así las cosas, que cuando al 112 de Canarias una fuente solvente le indica que hay un avión de pasajeros en el agua, y que active a todo el mundo, sólo puede hacer una cosa, activar una alarma general. Y eso hicieron. Así que aplausos, para el que informa y también para el que activa. Pero claro, eso no parece ser lo relevante en este caso para los Medios enfrascados, primero en poner en cuestión la actuación del 112, luego la de los controladores y ahora la de todos ¿Pero y la actuación de los Medios? ¿Ha sido la correcta? ¿Realmente lo relevante es el tweet del 112? ¿No será más interesante descargar el papel del antihéroe de esta polémica en un servicio que a diario salva decenas de vidas en Canarias?

A la caza del Meme en Twitter

Tenemos todos los elementos para hacer un verdadero culebrón: trata de la seguridad de las personas, es un Meme procedente de Twitter (está de moda), hay unas fotos con pinta de Fake que confunden a todos, es novedoso porque el supuesto culpable es quién normalmente es el héroe (cambio de rol), genera enfrentamiento entre administraciones de colores políticos diferentes y hay grabaciones de por medio que alimentan el fuego mediático. Y encima, incendia las redes donde todo el mundo juzga y condena en cuestión de minutos. Por cierto, los mismos que horas después (cuando se escuchan los audios) enmudecen ¿Dónde están ahora esos tuiteros (que eran legión) matizando sus acusaciones?

Del SMS a Twitter ¿Qué ha cambiado?

Pero vayamos más allá. Es cierto que el 112 de Canarias tuitea. Claro que es una fuente oficial de todo crédito. Seguramente yo también hubiera retuiteado sin pensarlo pero eso no me eximiría de mi culpa por no hacer bien mi trabajo ¿Un solo tweet puede desencadenar la tormenta que ha producido? ¿Es eso realmente periodismo? Al menos no es el que  a mi me enseñaron. A mi me instruyeron en verificar y contrastar las informaciones que me llegaran ya vinieran de agencias, las escuchará en la radio, las leyera en un periódico o me las sirvieran en una nota de prensa. Me hablaban de confirmar las noticias al menos en dos fuentes. Ahora no, si alguien “mata” en un Tweet a Manuel Fraga o a Manu Leguineche antes de tiempo, toda la tribu corre a retuitear. Si Jordi Evole te la cuela en directo hay que ser el primero en apuntarse al triunfo aún a riesgo de columpiarse de manera antológica ¡Por dios, eso no es periodismo! Un tweet son 140 caracteres incapaces de concentrar la explicación de un hecho como un supuesto accidente aéreo. Algunos llevamos 16 años enviando alertas por SMS a los Medios sobre los accidentes y, hasta que llegó Twitter, los periodistas no se lanzaban con ese mensaje a interrumpir la programación. Corrían, eso sí, al teléfono a hablar con nosotros o observaban con impaciencia el teletipo para que les entregara la ampliación de la noticia que les habíamos servido. Incluso, al principio, salían pitando a cubrir in situ la información (algo ya poco común dada la falta de personal en las redacciones)

Esta noticia supuso RT de varios periodistas y
 Medios sin verificarla previamente


¿Cuál es el abc del periodismo?

Hace no mucho debatíamos en un Laboratorio de la APM sobre el periodismo ciudadano y muchos afirmábamos que el periodismo lo hacemos nosotros, los periodistas. Los ciudadanos comunican y transforman información bruta pero sin aplicar criterios periodísticos. También llegábamos a la conclusión de que precisamente, en esta era digital, el periodismo (el bueno) es más necesario que nunca para extraer de la infoesfera lo relevante. Eso es lo que sabemos hacer. Desgranar el polvo de la paja (y ahora hay más basura que nunca). Pero de repente la urgencia por el Retweet nos ha hecho olvidarnos del abc del oficio. Y lo peor no es eso. Lo peor es la escasa capacidad de auto-crítica que tenemos. Si alguien se equivoca siempre es el otro. Nunca nosotros, los de la tribu.

Hay margen de mejora

Pues claro que lo hay. Para los servicios de emergencia que siempre pueden enriquecer sus procedimientos operativos. Para los que somos periodistas en esos servicios, que debemos también aprender a sujetar los caballos y no dejarnos llevar por la presión de las redes sociales. Jamás perder rigor ante el miedo de que un tuitero se nos adelante con una noticia. Y desde luego para los Medios, habidos de carnaza y suculentos titulares que colocar en las mejores posiciones de los diarios digitales porque, no nos engañemos, la clave está ahí. En posicionar entre las 10 noticias más vistas del día aquellas que más clicks generen y, por lo tanto, más conversiones.



6 comentarios:

Carmelo López Hernández dijo...

Los medios deben contrastar las noticias, y dejar de copiar como loros los comunicados. Ya no hacen investigación de lo ocurrido, sino repiten lo publicado. Ves una noticia y las has visto todas.

Yo felicito a mis compañeros y colegas de las emergencias. Ese día en ese momento pasamos un rato de duro estrés por lo que se nos podía venir encima. Pero gracias a dios todo el mundo supo actuar y lo mejor de todo, fue una falsa alarma. Un gran simulacro inesperado y exitoso.

Un saludo CarmeloLH www.tescanarias.es

Anónimo dijo...

Hombre, Luis, criticar la labor de los periodistas cuando dos fuentes oficiales (aeropuerto de Gran Canaria y Emergemcias 112) nos confirmaron que había un avión en el agua no me parece oportuno. Supongo que esas fuentes deberian asumir su error.

Luis Serrano dijo...

Disculpa, Anónimo, esto no es así. Los Medios se lanzaron al RT de forma automática de @112canarias. En esos 10 primeros minutos, hasta la rectificación, ninguna otra fuente había informado de nada por ningún canal. A eso me refiero. Igual has leído muy rápido el Post o yo no me he explicado con claridad. No cabe duda que es un tweet procedente de una fuente solvente, pero una información de ese calado requiere algo más que un retweet. En mi modesta opinión.

Iñigo dijo...

Cómo siempre genial y bien explicado :-)

La verdad que era muy difícil distinguirlo y como bien dices unos minutos después se corrigió diciendo que no era un avión

Somos humanos y todos nos podemos equivocar

Mi gran aplauso para @115Canarias y todos los servicios movilizados al lugar. Gracias por salvar a diario un montón de vidas. GRACIAS.

Iñigo

Soporte Vital dijo...

Me sumo a la enhorabuena al 112 Canarias por la gran coordinación y rapidez.
Sin embargo, creo que hay que ser críticos y usar estos "errores" para mejorar en situaciones futuras.
En mi opinión, en un accidente de esta envergadura, es contraproducente difundir la noticia de manera tan rápida, me explico:
- La difusión de esta noticia entre la población a tiempo real mientras los servicios de emergencia trabajan en el lugar, hubiese podido conllevar un caos importante, que no hubiera hecho más que dificultar, y mucho, las labores de estos profesionales. Como comentaban en www.tescanarias.es, la cantidad de curiosos que pueden acudir al lugar puede colapsar los accesos, impidiendo el correcto traslado de heridos. Las llamadas a 112, hospitales, centros de salud... pueden dificultar la coordinación entre los servicios de emergencia, incluso podrían saturarse las líneas de telefonía móvil, que hasta hace poco ha sido el medio de comunicación con el Centro Coordinador en algunos lugares de España.
Por tanto, mi opinión es que mantener informada a la población, sí. Pero siempre teniendo en cuenta que esa información no sea contraproducente ni perjudicial para la situación que se está viviendo.

Luis Serrano dijo...

Soporte Vital te agradezco tu comentario. El análisis era correcto hace unos años. Hoy día no. La llagada de las. Redes Sociales modifica el paradigma comunicativo. El proceso de información de la emergencia ya no lo iniciamos nosotros distribuyendo la información al ciudadano vía Medios de Comunicación. Ahora son los ciudadanos, armados con su Smartphone, quienes distribuyen inicialmente los datos acompañados de fotos y vídeos. A lo más que podemos aspirar es a ser más influyentes y a recuperar el liderato informativo en cuanto tengamos los datos esenciales contrastados. No podemos callar ante decenas de tweets de testigos cuando, además, tuiteros influyentes o Medios comienzan a hacerse eco de los mismos antes de que tengamos controlado el siniestro. Esto no quiere decir, por supuesto que salgamos de cualquier manera y sin datos confirmados, pero debemos redoblar los esfuerzos en pos de la agilidad informativa pero sujetando los caballos, con el fin de no perder rigor y también reputación (nuestro principal capital ya que nos dota de credibilidad, autoridad y confiabilidad).

Un saludo