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viernes, julio 26, 2013

Accidente Santiago. Cómo mejorar la gestión de la información en Redes Sociales

La tragedia acaecida en Galicia se ha convertido en la primera gran emergencia que se produce en España con un alto número de víctimas mortales y repercusión internacional desde que las redes sociales han venido a cambiar el paradigma comunicativo. Esta catástrofe ha llegado sin embargo, en un momento en el que la implantación de la comunicación de emergencias en el Estado está en sus albores y son todavía relativamente pocas las administraciones que han apostado por el Social Media como una herramienta táctica relevante en su política de comunicación de Emergencias.

Lo ocurrido en Galicia ha venido a demostrar que, especialmente Twitter, es una herramienta muy eficaz para viralizar información de último minuto de forma casi sincrónica y con un gran alcance e impacto. Eso ha tenido consecuencias, como siempre, positivas y negativas. Y de nuevo nos ha traído la pregunta de si las administraciones han estado a la altura.

En este caso la Xunta de Galicia tuvo que improvisar el uso de una cuenta en Twitter que no parece estar concebida para gestionar información de catástrofes @Xunta. Y pese a la voluntad de ofrecer información de servicio público, cosa que indudablemente hicieron, se pudo percibir con claridad que detrás faltaban profesionales de la comunicación con experiencia en la gestión de la información de emergencias. Una pena porque, me consta, que en el 112 de Galicia hay unas magnificas profesionales que, de haber tenido una cuenta operativa, lo hubieran hecho muy bien. Fue un error no proponer un hashtag rápido desde la Xunta pero es que cuando se pusieron a tuitear había pasado mucho tiempo. Casi 50 minutos se tardó en poner el primer tweet desde que se produjo el descarrilamiento.



La verdad es que hubiera sido un buen momento para haber puesto en marcha una cuenta que ya tienen reservada y en Stanby @112Galicia. Pero pese a esto, la cuenta de la Xunta hizo lo esencial con mucho sentido común y finalmente demostró su eficacia. No fue lo óptimo pero sí correcto y contó además con el apoyo en RT de cuentas oficiales como @112cmadrid que ayudó a viralizar sus mensajes. Fue de agradecer sobre manera el apoyo que le prestó a la Xunta @VOSTGalicia en la canalización de información y en el control de bulos y rumores. Y con @VOSTGalicia el resto de "Team VOST" del Estado con @VOSTSpain a la cabeza.



Solidaridad ciudadana vía Redes Sociales

Las Redes fueron muy eficaces para favorecer la solidaridad ciudadana. A través de ella se pedían donaciones de sangre o psicólogos. Era fácil localizar a través de ellas donde se ofrecía la información a los familiares o los lugares de donación, no sólo en Galicia, sino en otros sitios de España. Los tuiteros se volcaban en masa a hacer RT pero, curiosamente, cuando se pedía dejar de acudir a donar sangre o no mandar más psicólogos no tenía el mismo impacto. Da la sensación que apetece más una acción que la otra.

Las Redes Sociales también han tenido su lado oscuro. Hemos visto imágenes de gran valor que muestran los hechos, la solidaridad ciudadana y el gran trabajo de los profesionales de emergencia y otras que son pura basura. Lo más lamentable es cuando algunas de estas han sido RT por los medios informativos o han ocupado las portadas de los digitales y del papel #Fail.




Facilitando o no los contactos familiares

También han sido muy relevantes las Redes Sociales para facilitar los contactos familiares y los teléfonos de información. Aunque la verdad es que aquí se ha cometido el error de llegar a difundir hasta 5 teléfonos, algo que sin duda sólo contribuye al caos. Es normal que esto ocurra al inicio de una gran catástrofe pero también es cierto que luego debe canalizarse hacía un único número de emergencias bien dimensionado en medios humanos y materiales. De ahí que uno no sabía muy bien a que carta quedarse en lo que se refiere a números de información.


Por cierto hubiera estado muy bien ver un listado de heridos en una web para facilitar los contactos familiares, y los hospitales en los que estaban los heridos como hicimos en el 11M. Luego, obviamente, difundido por Redes Sociales y diarios digitales.

jueves, junio 16, 2011



Redes sociales en catástrofes. Modificando la planificación de emergencias

Desde la implantación masiva de los teléfonos móviles  entre la población (finales de los 90), buena parte de la planificación en la gestión de la comunicación de emergencia ha tenido mucho que ver  con la estabilidad de las líneas. Hoy la irrupción del Social Media supone un cambio de concepción en la organización de la ayuda durante los desastres. 

La mayor parte de la planificación de emergencias se basa, como señala Kim Stephens  (experta en comunicación de emergencias), en la idea de que durante un desastre las comunicaciones telefónicas desaparecen. Hoy sabemos, después de la ocurrido en Egipto, Queensland, Japón o, a pequeña escala, en Lorca, que si bien éstas pueden colapsar, las comunicaciones por Internet resisten mucho mejor, o incluso permanecen indemnes. 

Lorca. Zona cero

La mayor parte de la comunicación se basaba en esta idea, que es totalmente errónea. Lo había comentado  en post anteriores. En Japón, los teléfonos móviles fallaron y sin embargo, los japoneses lograron comunicarse a un ritmo de 1.200 tweetspor minuto. El flujo de mensajes a través de las redes sociales pervive y se fortalece durante los desastres.

Buscando ayuda durante los desastres

En estas situaciones, los ciudadanos buscan ayuda. Antiguamente, ante el colapso de las comunicaciones, debían emplear mucha energía en localizarla. Ahora, la tarea se ve tremendamente facilitada gracias a la agilidad y la inmediatez del Medio. Su simplicidad y su viralidad multiplican, por ejemplo, nuestros esfuerzos por localizar a familiares desaparecidos, y nos ayudan a establecer una red de solidaridad. Lo vimos en Japón o en los tornados del medio-oeste americano (Joplin).  Es el “peer to peer” de la ayuda. De hecho, la mayor parte del esfuerzo se destinada a la búsqueda de asistencia y de información no gubernamental. Algo que debemos tener en cuenta en las administraciones para canalizar, si cabe aún con más intensidad, nuestros esfuerzos en las redes sociales. Un ejemplo fue la labor realizada por @112cmadrid en la nevada que este pasado invierno mantuvo durante 4 horas a 3.000 vehículos atrapados en la autovía A6 de Madrid.

Vehículo cruzado en la A6

Ojo, que no estamos hablando, hoy por hoy, de que los avisos de emergencia se hagan a través de Twitter o FB, algo para lo que no se está preparado ni en Europa ni en Estados Unidos. Los avisos hay que hacerlos llamando al 112. Se trata de ayuda en materia de información a la población. A eso me refiero.
A esto se une otra gran ventaja para el ciudadano a la hora de establecer contacto a través de las redes sociales. Mientras comunicas simultáneamente con mucha gente, también eres capaz de interrumpir más fácilmente una conversación (unos pocos mensajes y se cierra el contacto), algo más complicado en una conversación telefónica donde el proceso para cortar la conversación puede no ser precisamente rápido. 
 
 
 
Riesgos de las redes sociales en la gestión de desastres

Sin embargo, no todo son ventajas. Si la administración no lidera en redes sociales el proceso comunicativo, los rumores se multiplicarán aún más rápido por esta vía que por las tradicionales, donde la criba profesional de los Medios de Comunicación hace de filtro. Si no se informa  ágil, y solventemente y, simultáneamente, no se hace una escucha activa de la red, tampoco se podrán evitar los rumores y sus trágicas consecuencias. 
Por otro lado, los ciudadanos que ya de por si reaccionan lentamente ante emergencias, pueden verse aún más distraídos obteniendo fotos, colgando videos o tuiteando. Es necesario que las administraciones estén en la red para intentar favorecer el desarrollo de medidas de autoprotección de la población que les pueda hacer despertar de un cierto efecto hipnótico provocado por las redes sociales. Aún así, durante las emergencias favorecer la comunicación entre los afectados puede ser un factor fundamental para incrementar sus posibilidades de protección. También con las redes sociales.