lunes, mayo 09, 2011

Redes sociales. Cómo gestionar la información de emergencias

Sobre la máxima de que lo que no funciona en el ordinario tampoco lo hará en el extraordinario es preciso trabajar en el día a día con la gestión comunicativa y la difusión de los pequeños siniestros. El accidente de tráfico, el incendio industrial o las personas intoxicadas por monóxido de carbono. Incorporar ésta información en el día a día a las redes sociales nos dará la experiencia precisa para poder actuar con mayores garantías cuando la emergencia o la catástrofe llegue, que llegará. Eso sólo es cuestión de tiempo.

Twitter en la gestión de la información de emergencias

No se trata aquí, como es lógico de explicar cómo se abre una cuenta en Twitter, que estoy seguro de que la mayoría ya estamos ahí. Se trata de reflexionar sobre cómo creemos que debe ofrecerse la información en esta plataforma.

1. Lo primero. La propia esencia de la plataforma nos lo dice ¿Qué está pasando? 140 caracteres que nos deben de permitir, de forma ágil, contar en forma de titular lo que está ocurriendo. Las 6 W del periodismo deben encontrar aquí su espacio en uno o dos tweets. Si no todo, en un inicio aquellos cuestiones como: qué está ocurriendo y dónde.

2. A partir de aquí, y según vayamos completando la información, la ampliaremos en sucesivos tweets que pueden llevar también asociados recomendaciones a la población que se irán actualizando en función de la evolución de la emergencia.


            
3. Si dispusiéramos de fotos o videos se pueden también enlazar para que puedan acceder a ellas, por esta vía, tanto los ciudadanos como los Medios de Comunicación. Siendo siempre estrictamente respetuosos con los derechos fundamentales de los ciudadanos.


4. ¿Y qué hacemos con los comentarios o las menciones? Pues por supuesto atenderlos. No podemos estar en Twitter y pensar que la comunicación discurre sólo en un sentido. Los comentarios deben contestarse, con sentido común y de forma positiva pero hay que atenderlos en la medida de nuestras posibilidades. Es esencial intentar resolver las dudas o las preguntas de los ciudadanos, evitando el enfrentamiento con ellos y siendo comprensivos ante las acusaciones. No olvidemos que los que sufren los daños personales o materiales son ellos y nuestra misión es ayudarles.

5. En resumen, Twiiter va a ser la red social por antonomasia, al menos hoy en día, para gestionar la información de emergencias por su agilidad y dinamismo.


Facebook. Otro lugar importante donde gestionar las emergencias
No cabe duda que con 14 millones de usuarios en nuestro país es incuestionable que es una plataforma en la que hay que estar con una cuenta oficial.

1. Partiendo de la base de que es prioritario ofrecer la información por Twitter, y sino que les pregunten a egipcios y japoneses, no podemos relegar a FB. La información debe introducirse lo antes posible adaptándonos al lenguaje de esta red. Probablemente, como en Twitter, con un lenguaje menos formal que haga ver a nuestros seguidores que no somos máquinas tras una cuenta sino profesionales de la emergencia capaces de empatizar con ellos y brindarles ayuda.



2. Con esta premisa podemos introducir, de inicio, más información de lo ocurrido al disponer de más caracteres en la pestaña de “compartir”.

3. Publicaremos también las recomendaciones necesarias que iremos actualizando y porque no, al igual que en Twitter, fotos y videos que enlazaremos con YouTube.

4. Y desde luego, con los mismos criterios que ya he comentado, contestaremos a los comentarios.

5. Tener en cuenta que es una plataforma ideal para ofrecer otras informaciones como eventos, campañas de protección civil, etc… Pero conviene deslindarlo de información muy política que es preferible llevar a una web corporativa.


YouTube. Un espacio para visibilizar las intervenciones
Va a ser la herramienta fundamental donde, en caso de disponer de videos de nuestras intervenciones de emergencia, podremos subirlos permitiendo el ofrecerlos en un canal propio accesible a todos los ciudadanos y a los Medios Informativos. Por supuesto aquí también gestionaremos los comentarios de nuestros seguidores.


domingo, mayo 08, 2011

jueves, mayo 05, 2011

Celebrada la Jornada de Información de Emergencia de ASELF.

50 personas participaron ayer en la "Jornada Técnica de Información de Emergencias. Hacia la comunicación 2.0" organizada por ASELF en la Escuela Nacional de Protección Civil. Una mañana de trabajo destinada a hablar del presente y el futuro de la gestión de la comunicación de emergencias en el Estado español. En la misma participaron algunos de los mayores expertos en la materia de los diferentes servicios de emergencia de el país.

Durante el encuentro se analizó el actual funcionamiento y los modelos de gestión de los servicios de información de emergencia en España. Se abordó la necesaria existencia de este tipo de servicios destinados a mejorar la protección de los ciudadanos y sus bienes a través de una eficaz gestión de los mensajes al ciudadano. Para ello, se profundizó en la gestión de los rumores, el papel de los periodistas como agentes de protección civil y la necesaria colaboración entre administración y Medios de Comunicación.


Retransmitiendo en streaming la ponencia de Amanda Vilar vía Twitter @LuisSerranoR

También hubo tiempo para hablar de nuevas tecnologías en la distribución de mensajes, deteniéndose, en primer término, en los servicios de captación de imágenes y también en la irrupción de la redes sociales. Un aspecto éste, el uso de herramientas como Twitter, Facebook y YouTube, que concitó gran atención.Todos coincidieron en que las redes sociales se han convertido en herramintas fundamentales y que han llegado para quedarse. También hubo tiempo para hablar de la información a los familiares de las víctimas en grandes catástrofes y sobre la victimización en algunos tratamientos informativos. Se defendió así la necesidad de practicar un periodismo respetuoso con el dolor de la víctima.


Franscico Javier Barroso en una de sus ponencias

La jornada se cerró con una mesa redonda en la que participaron periodistas de la talla de Mavi Doñate (TVE), Amaya Pérez (Telemadrid) y Francisco Javier Barroso (El País). El resto de ponentes fueron: Javier Chivite (Centro Emergencias 112 Comunidad de Madrid), Nuría Iglesias (Bombers de la Generalitat), Amanda Vilar (Bombers Castelló), Jose Luis Montoya (112 Baleares), Carlos Molero (112 Castilla y León) y yo mismo.

lunes, abril 11, 2011

Jornadas de Información de Emergencias. Convocadas por ASELF en la Escuela Nacional de Protección Civil.

La Asociación Española de Lucha contra el Fuego ha organizado para el 4 de mayo una jornada de trabajo destinada a abordar los diferentes modelos de gestión de la Comunicación de Emergencias existentes en España. En ellas participamos periodistas de los servicios de prensa de los 112 de Baleares, Castilla y León y Madrid. También estarán integrantes de los servicios de prensa de Bomberos de la diputación de Castellón y la Generalitat de Catalunya. También harán sus aportaciones periodistas especializados en la información de sucesos de la talla de: Mavi Doñate (TVE), Francisco Javier Barroso (El País) y Amaya Pérez (Telemadrid)
Vidas Anónimas, muestra en La Sexta 2 el trabajo del Servicio de Información de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid



viernes, marzo 25, 2011

Falta de transparencia en la gestión de la crisis japonesa. Naoto Kan promete un cambio. Cómo evitar el ocultamiento.

Las autoridades japonesas, a través de su primer ministro, Naoto Kan, se han comprometido a actuar con transparencia en la gestión de la información de la crisis japonesa desencadenada por el terremoto de hace dos semanas y que ya ha causado cerca de 27.000 víctimas entre muertos y desaparecidos. Eso sin contar con el segundo mayor accidente nuclear después de Chernobyl y cuya gravedad sigue siendo muy elevada, según reconocen las autoridades. La pregunta ahora es, si prometen transparencia en éste momento ¿Qué han estado haciendo hasta ahora?

Es una maxíma en la gestión de crisis y de catástrofes que nunca se debe mentir. No digo que en Japón se haya hecho, pero es evidente, leyendo las decalaraciones de Kan http://www.lavanguardia.es/internacional/20110325/54131801758/naoto-kan-promete-transparencia-sobre-la-situacion-en-fukushima.html , que hay un reconocimiento explicito de que el ocultamiento ha sido habitual en la gestión de la emergencia. Es otra máxima en la lucha por el control de rumores, tan dañinos en cualquier gestión de crisis, que también hay que huir de ocultismos y de la falta de transparencia. Evidentemente, eso no quiere decir que se aporten todos los datos desde el primer momento. Pero sí es fundamental escalarlos de forma adecuada con rigor, criterios técnicos y en función de que estos estén contrastados.


Naoto Kan dando una rueda de prensa

Cómo gestionamos la información con mayor transparencia

Lo primero obteniendo de primera mano toda la información. Acudiendo a las fuentes originarias. Se deben  conocer todos los datos por parte de la Dirección del Plan de Emergencia. TODOS.
Una vez realizada la evaluación y decidido el Plan de acción, sólo deben primar criterios técnicos destinados a la protección de la población. Por lo tanto, hay que situar los hechos en su justa dimensión y por supuesto, de forma consecuente la información y las recomendaciones que se ofrezcan a la población afectada. Nunca criterios políticos pueden estar por encima de decisiones técnicas de protección de la población.

¿Qué ocurriría si, teniendo tiempo suficiente a realizar a una evacuación, una decisión política apostara por un confinamiento en contra de la decisión de los técnicos? ¿Cómo explicariamos después que miles de personas están contaminadas por la radioactividad? O ya nos hemos olvidado de Nueva Orleans y el Katrina. Quizá, y no digo que sea el caso, con el fin de no alarmar a la población y a nuestra opinión pública, una decisión política puede pasar por encima de una técnica.


Nueva Orleans tras el paso del huracán Katrina

En materia de información de emergencia actuemos con criterios técnicos, seamos transparentes y veraces, y no nos equivocaremos. Los americanos lo aprendieron en Nueva Orleans y cuando llegó el huaracán George apenas murió una decena de personas. Todavía lloran a los más de 1.800 muertos del Katrina. http://es.wikipedia.org/wiki/Hurac%C3%A1n_Katrina

martes, marzo 22, 2011

Terremoto y accidente nuclear en Japón. Gestión de la comunicación y redes sociales. Twitter, Facebook y Google

El terremoto de Japón y el desastre nuclear se ha convertido, por méritos propios, en el escenario donde han irrumpido con toda su fuerza, y de forma masiva y global, las redes sociales y el universo 2.0. Sin duda han acompañado a la catástrofe de más repercusión mediática del siglo XXI tras la caída de las torres gemelas.

No es que no haya ocurrido antes. Lo vimos en los terremotos de Chile y Haití. De nuevo tuvimos muestras de la revolución que se estaba produciendo en las inundaciones de Queensland o en las nevadas de Estados Unidos. El relato del rescate de los mineros chilenos también nos situó ante el cambio. Y sin duda las revoluciones del norte de África le han dado carta de naturaleza.

Sin embargo, lo ocurrido en Japón ha abierto, definitivamente, los ojos a la opinión pública mundial, a los políticos y a los gestores de las emergencias. Los usuarios de las redes sociales ya lo sabían y los ciudadanos, en su conjunto, ya se han enterado. El escenario donde se van a gestionar de forma directa los procesos de comunicación de emergencia es el universo 2.0.

Y no es que se vayan a abandonar los canales tradicionales. La mediación comunicativa. Gestor de emergencia > Medios> ciudadanos, seguirá siendo esencial. Pero a partir de ahora se puede hablar horizontalmente con los ciudadanos. Llegar a cada uno de ellos y recibir su “Feedback”. Los gestores del siniestro ya no pueden guarecerse detrás de una comunicación vertical. Para lo bueno y para lo malo, estamos ya en red y el proceso no tiene vuelta atrás.

Se trata ahora de gestionarlo eficazmente. Con los mismos criterios de rigor y profesionalidad que se han aplicado hasta ahora, pero adoptando las nuevas reglas comunicativas. El objetivo sigue siendo la protección de los ciudadanos, los bienes y el medio ambiente. Sin embargo, ahora deberemos escuchar sus requerimientos, quejas y sus necesidades. Deberemos pues atenderlas en aras a mejorar la gestión de la protección civil.

Redundar los canales informativos

Una máxima en la gestión de la protección civil es no fiarlo todo a una única herramienta. Tampoco en comunicación de emergencias. Hasta ahora los canales informativos se circunscribían a los Medios de Comunicación de masas, las páginas webs, la megafonía estática y móvil, y las redes de radioaficionados.
Esto ha cambiado. Tenemos una herramienta más. La web 2.0 con todas sus potencialidades. Twitter, Facebook, Yahoo, Crowsmap. Han llegado para quedarse y son ya una alternativa madura de comunicación. 600 millones de personas en Facebook, 400 en YouTube y 200 en Twitter, sin contar con las redes propias de China o Rusia que compiten de tu a tu con éstas.


Cuenta Twitter @112cmadrid durante Nevada A6

Sin embargo, como todas las redes tienen las limitaciones propias de la tecnología. Básicamente el sostenimiento de la red (nodos y servidores) y de la energía eléctrica que las haga funcionar. En Egipto vimos como el gobierno de Mubarack intentaba ahogar la revolución cortando el acceso a Internet. Sin embargo, Google y Twitter se aliaron para impedirlo. Ambos crearon una aplicación gratuita que permitía llamar por teléfono para, a través de un teléfono convencional, llamar a un número de teléfono al que dictar el Tweet y que esté se reprodujera en mediomundo. Pero es que además era posible llamando a otro teléfono escuchar los Tweets. La censura gubernamental quedaba burlada y la revolución, gracias a éste y, por supuesto, a otros elementos triunfó. http://www.abc.es/20110201/medios-redes/abci-google-twitter-egipto-201102010924.html

Una prueba de la potencia que tuvo Twitter en los acontecimientos se puede ver en éste enlace en el que destaca la distribución “vírica” a través de nodos de gran influencia en el universo Twitter que son sistemáticamente Retuiteados por sus seguidores locales o internacionales, movilizando la opinión pública mundial y, por lo tanto, a los gobiernos occidentales. http://www.youtube.com/watch?v=2guKJfvq4uI&feature=player_embedded

Terremoto, Tsunami y desastre nuclear en Japón.

El 11 de marzo de 2.011. Un terremoto de 9 grados en la escala de Richter sacude Japón y con él a las opiniones públicas del mundo. El temblor de tierra hizo colapsar las comunicaciones móviles. La caída de la red no supuso la interrupción de todas las comunicaciones. Los teléfonos fijos, por lo tanto las líneas ADSL, siguieron funcionando. Internet se sostuvo indemne.

El Departamento de estado USA informa, a través de Twitter, de la avería telefónica

Durante las primeras horas los japoneses escribían sus mensajes a un ritmo de 1.200 Tweets por minuto, según “Tweet-o-meter”. Los Hasthag extendieron la información #japanearthquake o #prayforjapan, entre otros, ayudaron a ordenar la información. http://mashable.com/2011/03/11/japan-tsunami/

Las redes sociales permitían, no sólo contactar con sus familias, sino con los familiares al otro lado del mundo y con los Medios de Comunicación de todo el planeta. También podían enviar sus fotos y videos para dar fe de lo que ocurría o a través de Skipe contactar con sus familiares o con los Medios informativos de todo el planeta. Las televisiones de todo el mundo convirtieron, a coste cero, en auténticos corresponsales a sus nacionales en Japón.

El Gobierno Japonés.

Tal fue el colapso sufrido, que el propio gobierno de Japón, desbordado por lo acontecimientos, reaccionó eficazmente sumándose a la difusión informativa a través de las redes sociales. Horas después del terremoto se creo la cuenta @Kantei_Saigai en Japonés y unos días después se creó la cuenta @JPN_PMO para informar en inglés. Su cuenta en Twitter logró en poco tiempo más de 200.000 seguidores (Followers) mientras que la versión inglesa lograba también cerca de 20.000 seguidores.

En ellas se aportan mensajes e informaciones sobre evacuaciones, réplicas, las fugas radiactivas, la situación de los reactores nucleares y datos generales sobre las ruedas de prensa oficiales que el gobierno ofrece. http://www.h2acomunicacio.com/japon-usa-twitter-canal-comunicacion-desastre/

Los usuarios de Twitter retransmitieron en directo lo ocurrido a través de Ustream y avisaron por Twitter de la llegada de las pequeñas olas del Tsunami a los seguidores de Hawai o la costa oeste norteamericana.

La eficacia del sistema lograba carta de naturaleza en Japón de la mano del sismo y las autoridades niponas empleaban la red con eficacia. Una nueva herramienta de protección civil capaz de tener un impacto inmediato y una repercusión mundial. Y todo esto conversando de tu a tu con los ciudadanos, lo que permitía pulsar también sus estados de ánimo, corrientes de opinión y los rumores circulantes para poder hacerles frente.

Sin embargo, los riesgos son evidentes. Las “menciones”, los comentarios de los seguidores deben de ser atendidos siguiendo las premisas esbozadas más arriba. Y además teniendo en cuenta que se debe hacer de forma comprensiva a los acusadores y sobre todo respetuosa porque es las ciudadanía la que sufre la tragedia. http://etecnologia.com/tendencias/uso-redes-sociales-terremoto-japon

La máxima será por lo tanto atender las demandas que se puedan logrando una auténtica y eficaz acción de protección civil que salvaguarde nuestros objetivos fundamentales: protección de los ciudadanos, sus bienes y el medio ambiente.

Google de nuevo marca el camino.

Como ya ocurriera en la revolución egipcia Google irrumpió en medio del desastre aportando soluciones revolucionarias. Para ello, ofreció gratuitamente una aplicación capaz de poner en contacto a las personas que buscan a desaparecidas con otros ciudadanos o instituciones que quizá puedan tener datos sobre su paradero y todo eso preservando, al menos públicamente, el derecho a la intimidad.
http://japan.person-finder.appspot.com/?lang=es

Por si esto fuera poco, colgó en su web de Picassa una página donde alojar fotos de las listas de heridos, desaparecidos y fallecidos. Y en YouTube abrió un canal donde los japoneses colgaron sus videos para pedir ayuda con el fin de localizar a personas desaparecidas. Ya han tenido 120.000 reproducciones y más de 385 videos alojados. http://www.youtube.com/shousoku


Canal YouTube Búsqueda desaparecidos

No olvidemos que se habla de unas 10.000 personas desaparecidas. Toda está información y, mucha más, la tenía ordenada en una web de recursos para la crisis.

Galería publica de Google Japan  http://picasaweb.google.com/tohoku.anpi


Página de Picasa con los listados de víctimas y desaparecidos

Página de Google de recursos para la crisis en Japón  http://www.google.co.jp/intl/en/crisisresponse/japanquake2011.html

lunes, marzo 21, 2011

Terremoto y catástrofe nuclear en Japón ¿La información se ha gestionado correctamente?

Para poder responder ésta pregunta lo primero que habría que recordar es cuál es el verdadero objetivo de una política de protección civil. Evidentemente no es otra que la protección de los ciudadanos, sus bienes y el medio ambiente. En situaciones de catástrofe los mensajes de alarma deben de estar diseñados de forma que faciliten a la población aquella información y consejos destinados a su protección.

Sea cual sea el escenario, una premisa fundamental es adecuar los mensajes que vamos a trasladar a las características socioculturales de la población diana. Es decir, su nivel cultural, económico, educativo y su conocimiento en la materia. En el caso de Japón es obvio que nos encontramos ante una población especialmente instruida desde la infancia en el conocimiento de las medidas de autoprotección ante emergencias catastróficas. Como señala Juan de Dios Orozco López, Consultor en protocolo, imagen y comunicación en: http://www.protocol.es/?p=3331&goback=.gmp_1805524.gde_1805524_member_47161410
“Valores como el honor, la lealtad, el espíritu de sacrificio y la capacidad por sobreponerse a estas penosas situaciones son el único paraguas bajo el que los japoneses se cobijan. Son un país rico en base a una tradición marcada por el trabajo constante como factor de éxito. Es un país avanzado que ha cimentado su desarrollo en el respeto por la tradición y el culto hacia el “seniority”. Seguirá siendo ambas cosas -avanzado y rico- porque es un país, como he dicho antes, disciplinado y leal con sus dirigentes políticos, empresariales e incluso familiares.”

Alto grado de obediencia

Los japoneses cuentan con un alto grado de obediencia civil ante sus autoridades lo que les hace limitar sus críticas y sus dudas en público. http://www.20minutos.es/noticia/990523/0/japoneses/tranquilos/terremoto/
A eso se une que las expresiones de dolor también se controlan desde la infancia con el fin de no trasladar su dolor a los demás. Con estas premisas se cuenta a la hora de gestionar la información de emergencia. Son factores que quizá pueden explicar porqué las autoridades limitaban las consecuencias y los pronósticos negativos sobre la evolución del desastre en la central atómica en Fukusima generando un gran temor en occidente, mientras los japoneses no mostraban ninguna reacción de pánico y se desenvolvían casi con normalidad. De hecho siempre se ofrecía la versión más favorable por más que los hechos demostraban horas después que la situación era peor de lo que se decía.

Los japoneses mantienen la calma


Gestión del miedo

Pese a todo lo japoneses no han entrado en pánico en ningún momento, no se han manifestado contra sus dirigentes y no se han dedicado al pillaje. Las evacuaciones se han realizado de forma eficaz y las tareas de reconstrucción ya han comenzado. Si medimos por tanto la eficacia en la política informativa por las premisas iniciales que nos habíamos marcado, podemos decir, que la eficacia comunicativa ha quedado demostrada. La gestión del miedo y de la incertidumbre ha sido eficaz desde la óptica de un nipón por mucho que algunos difundieran desde Europa la llegada del “Apocalipsis”. http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/15/union_europea/1300208620.html
Habrá que ver cómo gestionan ahora la información sobre la posible ingestión de sustancias radioactivas a través del agua. Porque no es lo mismo que se depositen sobre la piel, aunque sea en una cantidad nimia, a que las ingieras. Eso sí que puede producir pánico. Veremos.

sábado, marzo 05, 2011

Nevada en la A6, Madrid. La gestión de la información de emergencias destinada a los atrapados.

Los meses de rodaje que han supuesto la incorporación de @112cmadrid a las redes sociales nos han llevado a obtener la experiencia mínima de gestión de la información en el ordinario para poder responder, como esta madrugada, en el extraordinario. La fuerte nevada caída en la autovía de la Coruña en la tarde-noche del viernes 12 de febrero hizo que se cruzaran varios vehículos pesados en la carretera, obligando a cortar la circulación entre las 22h y las 3.30h en ambos sentidos. 3000 vehículos quedaron atrapados en la A6 entre las Rozas y Collado Villalba.

Lo primero que tuvimos claro fue el análisis de la situación. En primer término, al saber que teniamos miles de personas atrapadas en la A6 y a una hora tardía de un viernes (fin de semana). Sabiamos que contabamos con los siguientes canales de información para llegar a ellas en sus coches:

- Informativos de radio, ya de carácter nacional (la vía clásica aún fundamental), pero unidireccional. No permite al oyente despejar dudas y preguntar a quienes gestionan la emergencia.
- Paneles de información de la DGT. Muy limitados en cantidad de información y estáticos. Tampoco permite al oyente despejar dudas.
- Vehículos de emergencia. Dificultades máximas de accesos a los atrapados.
- Y redes sociales. FaceBook y preferentemente Twitter. Permiten la interacción y no precisan de mediación (una canal de intermediación-Medios de Comunicación)

A esto habia que unir que no se podía descuidar la atención continua al resto de Medios de Comunicación (Agencias, Prensa, Radio, TV, Digitales).


Uno de los vehículos atrapados


Distribución del trabajo entre los componentes del Servicio de Información de Emergencias.

* El periodista de guardia atendía desde el Centro de Emergenciass 112 de la Comunidad de Madrid las demandas informativas de los Medios de Comunicación y coordinaba su información con el Gabinete de Prensa de la Consejería de Interior. Este periodista enviaba la información a los Medios vía SMS y a las agencias.

* Otro periodista. Se encarga de gestionar la publicación en redes sociales. Su tarea es, de forma constante, cargar la misma información que le facilita el compañero que es titular de la guardia. Asimismo, debe de efectuar un constante segumiento de lo que se publica en redes sociales y sobre todo de contestar los comentarios y menciones de FB y Twitter, la mayoría de personas atrapadas en la A6 por la nevada.

Gestión de Comentarios y menciones en redes sociales. Twitter y Facebook

En este tipo de situaciones donde la incertidumbre es máxima es muy importante facilitar toda la información que contribuya a calmar a la población y a lograr su protección. Así, se les facilitaron también recomendaciones de protección civil con enlaces a la web del Centro de Emergencias http://www.madrid112.es/ y se fue contestando una por una los cientos de solicitudes de información, incluso las que eran insultantes, que también las hubo. En este caso, se era especialmente cuidadoso en no perder las formas y ser comprensivo y constructivo frente a la críticas, lo que automáticamente generaba una ola de adhesiones de otros twitteros a nuestro trabajo.

Balance de la gestión informativa a través de Twitter

- Twitter se revela como la herramienta fundamental para gestionar estas situaciones por su agilidad y dinamismo. Su carácter viral gracias al Retweet, contribuye a ello.
- Convocar a los Medios y a los twitteros a que apoyen en la difusión de los mensajes es estratégico. Los ciudadanos se vuelcan en estas acciones solidarias ante los llamamientos para ejercer la protección civil entre todos.
- En sólo unas horas el incremento de "followers" en Twitter fue más que notable, pasando de 620 a 1.445. En las primeras horas nos hicieron cerca de 400 Retweets. Asimismo, fueron centenerares los mensajes de agradecimiento por parte de los afectados por la nevada en la A6 y de otros twitteros frente a  menos de 10 críticas directas.

viernes, febrero 18, 2011

Constituido el Grupo Técnico de Expertos en gestión de la Información de Emergencias y Catástrofes de ASELF

Hoy  hemos constituido en ASELF (Asociación Española de Lucha contra el Fuego) el Grupo Técnico de Expertos en Información de Emergencias y Catástrofes. Lo formamos componentes de los gabinetes de Prensa de los Centros de Emergencia 112 de Baleares (José Luis Montoya), Castilla y León (Carlos Molero), Madrid (Javier Chivite y Luis Serrano)y de los servicios de bomberos de Cataluña (Nuria Iglesias) y Castellón (Amanda Vilar). Y como enlace con los Medios, un periodista especializado en sucesos de El País (Francisco Javier Barroso).

Los objetivos del grupo de ASELF son:

1. El intercambio de conocimientos y modelos sobre la gestión de la información de emergencias.
2. El diseño de modelos de gestión innovadores y eficaces que incorporen nuevas plataformas de comunicación.
3. La realización de análisis, investigación y documentos especializados en éste campo.
4. El diseño de acciones formativas en el campo de la información de emergencias y catástrofes.



Los componentes del Grupo



Antecedentes

Desde que en 1994 el periodista, César Pérez de Tudela, escribiera “La Información en Catástrofes”, pocos han sido los esfuerzos en el campo de la investigación sobre la gestión de la Comunicación en emergencias y catástrofes en nuestro país. A excepción de los trabajos coordinados por el sociólogo Andrés García, coordinador del CEISE de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias.

Hasta 1998 el modelo de gestión de la Comunicación en emergencias se sostenía en gabinetes de prensa que trasladaban los mensajes a la población desde sus despechos situados a kilómetros de distancia del lugar del incidente. El surgimiento de los Centros de Emergencia 112 por toda España trajo consigo, no sólo una revolución en la coordinación de las emergencias, sino también un cambio de modelo en la gestión de la comunicación.

El Modelo de enviados especiales
Este trabajo tuvo su origen en el modelo adoptado en 1998 por el Cuerpo de bomberos de la Comunidad de Madrid que inspiró el surgimiento del Servicio de Información de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid, en el año 2001. Un sistema basado en la gestión informativa in situ por parte de periodistas especializados en emergencia capaces de trasladar rápidamente una información contrastada, solvente y creíble. El modelo fue adaptado en otras comunidades como Castilla y León o Canarias y mimetizado en Ayuntamientos como el de Madrid.

No obstante, la diversidad territorial y de modelos existentes, y el surgimiento de nuevas plataformas tecnológicas de comunicación como las redes sociales, han llevado a ASELF a plantear la necesidad de constituir un panel de expertos nacionales en un campo extremadamente importante para la gestión eficaz de la dirección de una emergencia: la Comunicación.

Aquí os dejo el enlace a la noticia de la web de ASELF. http://www.aself.com/es/menu,noticias/noticia,gestion-de-la-informacion-en-emergencias-y-catastrofes

sábado, enero 29, 2011

Información de emergencias y catástrofes, Su eleboración según los distintos medios de comunicación. III.

Para la televisión

Buena parte de lo que hemos comentado sobre cómo abordar la información en radio es de aplicación para la televisión.

1. Entrevistas telefónicas.

Todo lo dicho es de aplicación. Debemos tener en cuenta que nos pueden estar cubriendo con imágenes del siniestro o imágenes de archivo. Quizá una pequeña foto nuestra acompañe a la entrevista.

2. Comparecencias en el siniestro (melés de periodistas).

Nos presentaremos asegurándonos de que todos tienen correctamente registrado nuestro nombre y cargo. Comenzaremos con una breve exposición sobre lo ocurrido, siguiendo la misma secuencia de información que la empleada con las agencias. A partir de ahí aceptaremos preguntas con las mismas premisas de lo comentado en relación a las entrevistas en radio. No miraremos a la cámara y sí al periodista que nos interroga. Cuidaremos nuestra imagen personal y corporativa evitando que a nuestra espalda se vean actuaciones inadecuadas o sucesos dramáticos. Si la actuación se prolongara en el tiempo convocaremos a los periodistas a una probable nueva comparecencia.

3. Entrevistas en el estudio.

Se aplican las mismas consideraciones que para las entrevistas radiofónicas. Cuidaremos sobremanera nuestra imagen corporativa y nuestras expresiones. Se trata de un medio que nos capta en primer plano y magnifica nuestras posturas pudiendo hacerlas grotescas. Procuraremos demostrar humanidad, seriedad y cercanía. Desterraremos los gestos hostiles y miraremos al entrevistador. Los focos nos harán sudar por eso pasaremos por la sala de maquillaje.
Si comparecemos tras una mesa permaneceremos sentados, erguidos sobre la silla y con las manos sobre la mesa, evitando gesticular excesivamente.
Si comparecemos sentados, pero sin una mesa que cubra nuestras piernas, lo haremos sentados y erguidos, evitando cruzar las piernas o los brazos. Se trata de una postura cerrada que indica “ocultamiento o falta de seriedad o impaciencia”. Procuraremos no gesticular excesivamente con nuestras manos.
Sólo en casos muy contados miraremos directamente a la cámara. Por ej. Cuando nos dirigimos directamente al telespectador para darle un mensaje claro y conciso de autoprotección.
“Recuerde que, mientras se mantenga la alarma, es muy importante que permanezca con las ventanas cerradas y los aparatos de aire acondicionado apagados. Y si tiene cualquier emergencia, no dude en marcar el 1-1-2”.

Importante.

No olvide que siempre que tenga un periodista delante, sea del medio que sea, que éste siempre puede estar grabándole y que, cualquier cosa que le diga, salvo que expresamente le indique que no se puede publicar (es off the record), puede ser utilizada en su información (es on the record).



Mi Ping en TotalPing.com

miércoles, enero 19, 2011

Video del Incendio del Leroy Merlín de  Majadahonda.

Impresionantes las imágenes que capturó en los primeros momentos mi compañero Javier Chivite. Casi 3.000 personas las han visto en el canal de video del Centro de Emergencias 112 "112cmadrid".



Como Informar sobre violencia de Genero.

Hoy he estado en la presentación del libro "Cómo informar sobre violencia contra la mujer en la relaciones de pareja", editado por el Centro Reina Sofía y escrito por Javier Fernádez Arribas y Mirian Noblejas. Una herramienta que sin duda sera muy útil para que los periodistas actuales y futuros nos dotemos de una normas éticas de conducta, con el fin de abordar la información de este tipo de sucesos, contribuyendo a la disminución del fenómeno.
En el debate subsiguiente a la presentación, a la que ha acudido tambíen Miguel Lorente, Delegado del Gobierno para la Violencia de Género, los ponentes llegaban a la conclusión de lo importante que es informar sobre este tipo de sucesos, con el fin de visivilizar el problema y sacar la violencia del ámbito doméstico. Informar sí, pero con sensibilidad hacía las víctimas, huyendo de todo tipo de sensacionalismos.
Importante es, por lo tanto, ya desde la información que ofrecemos las fuentes, aportar datos contrastados, que huyan de las urgencias mediáticas y que no aporten datos morbosos como puedan ser ofrecer excesivos detalles sobre el modus operandi. Nada aporta señalar que "la mujer recibió 25 puñaladas".
Incorrecto es también abordar la información desde el planteamiento de la justificación de la acción homicida "la mató tras una violenta discusión". No empleemos argumentos justificativos.
Y por supuesto, huir del manido "y luego se suicidó" como elemento a destacar en los titulares, dando la impresión de que esto es lo habitual en éste tipo de casos. Argumento que puede consolidar en la opinión pública la idea de que el homicidio fue consecuencia de una enajenación pasajera, de que el suicidio es el supremo acto de arrepentimiento. No hay que olvidar que, según los datos que apunta el informe, sólo 2 de cada 10 homicidas, se suicida. Una información por lo tanto distorsionada, que según la encuesta realizada por la Dirección General de Igualdad del gobierno de España, es irrelevante para cerca del 85% de los ciudadanos.

jueves, diciembre 09, 2010

La Información de Emergencias en las redes sociales

El Centro de Emergencias Comunidad de Madrid 112 publica desde hoy sus noticias de emergencias en Twitter @112cmadrid y en Facebook, además de colgar sus videos en Youtube.
Las redes sociales, que han multiplicado por 10 su implantación en España en los dos últimos años, son ya una herramienta fundamental en la comunicación de emergencias como vimos hace unos días al improvisar AENA una cuenta en twitter en plena huelga salvaje de los controladores. En unas horas tuvoieron más de 2.000 seguidores.

lunes, diciembre 06, 2010

Controladores. Las redes sociales revolucionan la información de emergencias.

Se veía venir. Sólo era cuenstión de tiempo que Twitter o Facebook irrumpieran en el panorama informativo de la gestión de la información de emergencias. La primera revolución tecnológica llegó con los SMS, en esto fuimos pioneros desde el Servicio de Información de Emergencias 112 de la Comunidad de Madrid. De hecho abrimos brecha trasmitiendo nuestras alertas de forma simultánea a los Medios de Comunicación. Llegó al tiempo el envío desde el lugar del siniestro de fotos y videos de las intervenciones. Pero se estaba gestando un paso más. Un paso que AENA, en este caso, dio de forma improvisada y que (chapó) le ha salido más que bien (http://www.lavanguardia.es/20101204/54080902210/twitter-se-impone-durante-la-emergencia-en-la-huelga-de-controladores.html ). Cuando los teléfonos de información de AENA y la administración se colapsaban, y tres cuartos de lo mismo pasaba con las webs oficiales, AENA decidió abrir su twitter logrando llegar a miles de ciudadanos de forma directa y en sólo unos minutos.
La Conclusión es clara. Las redes sociales se consolidan como una nueva herramienta estratégica de comunicación en situaciones de emergencia y catástrofe. Una nueva revolución informativa ha llegado.

viernes, octubre 29, 2010

La elaboración de la información de emergencias y catástrofes según los distintos medios de comunicación. II.

Para las emisoras de radio.
1.- Grabación de cortes.

Cuando esto ocurre, muy probablemente la emisora al llamarnos ya tenga delante el teletipo con toda la información. En este caso, y para acortar los tiempos, nos centraremos en aquella parte del relato fundamental para cubrir nuestros objetivos comunicativos y que sabemos a ellos les es útil para construir la crónica radiofónica.

El periodista que nos va a grabar directamente, tras preguntarnos el nombre y el cargo, (que si no, le daremos) nos indicará que contemos mentalmente hasta 5 con el fin de que le de tiempo a ponerse a grabar. En ese momento, comenzaremos a hablar a una velocidad de no más de 170 palabras por minuto. Por ejemplo en el caso de un accidente de tráfico le diremos:

“Al llegar los Bomberos de la Comunidad encuentran una colisión frontal entre dos turismos con una mujer de 50 años atrapada en uno de ellos. Es rápidamente rescatada por los bomberos y estabilizada por el SUMMA que le diagnóstica un traumatismo craneoencefálico severo y la evacua en su helicóptero al hospital Doce de Octubre. El conductor del otro vehículo, de 30 años, estaba herido leve y fue trasladado por Cruz Roja al mismo centro sanitario”.
En total unos 20 o 25 segundos.

Obviamente faltan datos: Hora del aviso al 1-1-2, lugar del siniestro y causas. Los dos primeros, muy probablemente, ya los tengan por el teletipo. Si nos los preguntan se les aportan. En cuanto a las causas, se les remite a la policía. Nosotros sólo indicamos la mecánica del accidente. Es decir, “ se ha tratado de una colisión frontal pero desconocemos quien ha invadido el carril contrario. Lo está investigando la Guardia Civil”.

2.- Directos.

A) Boletines informativos.

Necesariamente, por el reducido tiempo con el que cuentan, debe ser una comparecencia breve en la que nos debemos adaptar con flexibilidad al pie de entrada que nos dará el locutor que nos da paso.
Antes de entrar a antena, nos preguntarán el nombre y el cargo y quizá algún pequeño dato sobre lo ocurrido para darnos la entrada. Es posible que les haya llegado un flash urgente por agencia, nuestro SMS o tengan el teletipo ya completo sobre la mesa. Como no sabemos con seguridad cómo nos introducirán, deberemos amoldarnos a los datos para aportar aquellos que el locutor no comenté evitando redundancias, salvo si éstas son útiles a nuestros fines comunicativos. Ejemplo.

Locutor: “Tenemos una noticia de última hora que nos indica que se acaba de producir un grave accidente de tráfico en la autovía de la Coruña. Estamos en comunicación con ............................, portavoz de Emergencias Comunidad de Madrid 112. Buenas tardes.............”
Periodista E112. “Buenas tardes María. Efectivamente hace sólo 30 minutos se producía la colisión en el kilómetro 33 de la A-6 a su paso por Torrelodones. En ese punto han colisionado frontalmente dos turismos. La conductora de uno de los coches está muy grave y, tras ser rescatada por los bomberos de la Comunidad de Madrid, ha sido evacuada por un helicóptero del SUMMA al Hospital Doce de Octubre. En cuanto al conductor del otro vehículo, afortunadamente, está herido leve.”
Locutor: “Muchas gracias............. Seguimos con más noticias…”


B) Entrevistas en programas informativos o magazines.

Antes de aceptar una entrevistas debemos:

Saber de qué se va a tratar. No hace falta saber las preguntas exactas pero sí aproximadamente por donde van a ir los temas que se van a abordar.
Conocer si va a comparecer alguien más sobre el mismo asunto y quién es. Saber si se va a producir un diálogo con el otro entrevistado. ¿Es la entrevista parte de un tratamiento más amplio del asunto?
Qué duración va a tener y quién nos va a entrevistar. Cuál es su trayectoria profesional.
¿Es una emisora local, regional o nacional?
¿Es por teléfono, en el propio siniestro o en el estudio?
¿De que tiempo dispongo para preparármela?
Además debemos plantearnos si somos la persona más adecuada para responder la entrevista o si debe comparecer otro portavoz de mayor o menor nivel.
También, dependiendo del asunto, nos platearemos si debemos obtener antes autorización para realizar la entrevista y si nos deben aportar política informativa al respecto.
Para las entrevistas de radio, se recomienda cambiar de ritmo y de tono de voz, ya que así se mantendrá la atención del radioescucha. Una voz monótona aburre, aún cuando la información que se esté trasmitiendo sea interesante.
Es preferible nunca decir algo que no se quiera comunicar. Un comentario a la ligera puede arruinar una entrevista y la reputación de una persona.
Nunca pida que la envíen la entrevista previamente. Denota un desconocimiento sobre los tiempos de los medios y falta de confianza. Eso sí, usted a posteriori podrá enviar más datos.
Si necesita tomarse una pausa de un segundo para contestar no hay problema. Es normal que a veces deba pensar la respuesta para expresarse de la mejor forma.
Acuérdese de no mentir. Su credibilidad se irá a cero y quedará invalidado para ser portavoz de cualquier tema.

Cómo parecer amistoso, sincero y humano. ([1])

Para ser sincero. Hay que evitar una actitud teatral y no mentir, aunque de momento no podamos aportar todos los datos.
Para ser amistoso. Emplear un tono ordinario de voz y evitar una excesiva jerga o tecnificación incomprensible.
Para ser humano. Emplear un lenguaje coloquial. Cuando no sepa la respuesta admítalo y diga que intentará recabar más datos, pero no prometa lo que no pueda cumplir. Si habla sobre heridos, muertos o damnificados sea comprensivo con el dolor ajeno y actúe en consecuencia lamentando ese sufrimiento.
Para ser considerado. Demuestre que tiene capacidad para comprender otros puntos de vista.
Para ofrecer servicio público. Ofrezca consejos útiles, constructivos y prácticos.
Para parecer competente. Muestre respecto sobre la pregunta y asegúrese de procurar responderla. Técnicas evasivas para no responder, si no están suficientemente justificadas, por falta de datos o por cuestiones jurídicas, pueden suponer una merma en nuestra credibilidad.

Confianza a tres bandas.

Para que una entrevista funcione, la confianza entre entrevistador, entrevistado y audiencia debe ser patente. El entrevistado confía en que le preguntarán sobre lo que está previamente pactado y que cualquier montaje posterior de sus palabras respetarán el espíritu y el contenido de los dicho El entrevistador confía en que el entrevistado contestará a sus preguntas, haciendo un esfuerzo para aclarar el asunto. El oyente confía en que el entrevistador actúa en su interés y que no hay pactos secretos con el entrevistado. Por su parte, el entrevistado va a confiar en que el oyente comprende lo que dice y que dice la verdad. Si uno de las tres bandas de la confianza se resquebraja la entrevista no funciona y puede ser considerada como propaganda.
[1] Basado en: McLeish, Robert. Técnicas de creación y realización en radio. Ed. Instituto Oficial de Radio y televisión. Madrid, 1985.

martes, octubre 26, 2010

23.1. La elaboración de la información de emergencias y catástrofes según los distintos medios de comunicación.

- Para las agencias de prensa y diarios digitales en internet

Muy probablemente tras difundir nuestros avisos SMS lo primero que debamos hacer es informar a las agencias informativas con el fin de que, si se produce una avalancha en las demandas informativas, y no podemos atenderlas todas al tiempo, al menos puedan recoger la noticia de los teletipos.

La información que demos a las agencias o a los diarios digitales, que hoy en día se comportan casi como las agencias, debe incluir:

La hora en que se recibió el aviso.
El lugar de la intervención
Los medios desplazados
Se ofrecerá, en primer termino, una breve explicación de qué información dió el alertante en su aviso.
A partir de ahí, relataremos qué es lo que realmente encontraron los intervinientes al llegar al lugar del siniestro y en qué ha consistido, o está consistiendo su actuación.
Si tras el control del siniestro deben realizarse tareas de rehabilitación, reconstrucción o albergue de personas, relataremos en qué se prevé que consistan.

Consejos:
No aportaremos detalles innecesarios que tiendan a oscurecer la claridad de nuestro relato.
Tampoco presentaremos como hechos nada que no lo sea.
Si nos faltan datos, diremos que los estamos recabando y que los ofreceremos en cuanto dispongamos de ellos.
Mucho cuidado con las siglas que deberemos explicar. Por Ej.: (GERA) Grupo de Rescate en Altura de los bomberos de la Comunidad. Más aún si el redactor que recoge la información no está especializado en sucesos.
Cuidado también con las cifras. Por Ej.: (compárese)

“En el incendio forestal han ardido 55.500 metros cuadrados de pasto y matorral de los cuales 10.800 son de zona ocupada por roquedo.”

“En el incendio forestal han ardido aproximadamente 5 hectáreas de pasto y matorral de las cuales una quinta parte es zona ocupada por roquedo”.

Debemos excluir cualquier juicio de valor de nuestra información. Por ej.

“Estamos ante un espectacular incendio …”. Sería preferible “es un incendio bastante virulento”.

“Es impresionante la velocidad con que se están propagando las llamas”. Sería mejor “Las llamas se propagan rápidamente por las fuertes rachas de viento”

Debemos resistir la tentación de dramatizar la noticia huyendo, en principio, de toda especulación sobre lo que ocurre o puede llegar a ocurrir. Sólo avanzaremos posibles consecuencias en aras a proteger a la población.

sábado, octubre 09, 2010

Forma de obtener la información en emergencias y catástrofes

1. Directamente en el lugar de los hechos. Asistiendo presencialmente al desarrollo de los mismos y captando datos con nuestros sentidos.
2. A distancia a través de distintas fuentes empleando diversas herramientas tecnológicas. Teléfono, teletipos, internet, intranet, SMS, …

1. En el lugar de los hechos.

Obtendremos los primeros datos acudiendo a fuentes profesionales:
a) Responsables de la intervención (médicos, bomberos, policías)
Y en algunos casos a fuentes no profesionales:
b) Afectados
c) Testigos

Métodos:

a) Entrevistas.
b) Observación directa (fundamental nuestra formación técnica)
c) Captación de Imágenes, captación de conversaciones. Pulsar el ambiente social.
d) Informaciones que nos facilitan periodistas de confianza que han acudido al lugar.

2. A distancia

A). Teléfono.

• Información que nos dan los gestores de la emergencia y los intervinientes
• Información de nuestros superiores
• Conversaciones con periodistas

B) Emisora de radio emergencia. Escuchar las comunicaciones
C) Agencias de prensa.
D) Radio, TV, internet
E) Intranet corporativa. Nuestras propias aplicaciones de gestión de emergencia nos permiten acceder a los partes de servicio. Bases de datos y documentación. Legislación y normativa aplicable.

Evaluación de la información

* ¿Tiene la noticia alguna contradicción interna?
* ¿Cuántos detalles contiene la noticia? ¿Señala lugares, da nombres, enumera personas, se refiere a tiempos, fechas y direcciones? ¿La falta de detalles es normal para este tipo de noticias?
*¿Se contradice la información con otra recibida previamente? Si esto es así... ¿Cuál es la evidencia que tenemos de que ésta nueva información es la correcta? ¿Puede comprobarse de alguna forma ésta parte de la información? ¿Puede ser cuantificada? Si la nueva información resulta ser correcta, debemos desechar la información anterior contradictoria.
* ¿Es una noticia de primera mano o es una repetición de lo que otra persona ha dicho?
* Si podemos revisar los detalles de la noticia, hagámoslo (manuales, internet, una biblioteca. otras fuentes). Porque si una parte resulta falsa, la probabilidad de que todo sea falso es muy grande.
* Si nos gustan las noticias, generalmente las aceptemos sin controlarlas mucho. Pero el hecho de que una noticia nos guste no la hace más verdadera.
* Si la noticia contiene ataques emocionales hacia otras personas u organizaciones y, especialmente, si no contiene detalle alguno, es a menudo falsa y tiene que ser controlada cuidadosamente.
* ¿Es posible que un acontecimiento inusual resulte verdadero, a pesar de que sea una contradicción a nuestro conocimiento actual del entorno? Si esto es así, no deberíamos rechazarlo directamente, sino, en lo posible, controlarlo muy cuidadosamente antes de rechazarlo o aceptarlo.

martes, junio 15, 2010

21. 1. El cuidado de la imagen corporativa. El escenario.

“Quien no comprende una mirada, tampoco entenderá una larga explicación “ Proverbio árabe

Incluso cuando permanecemos en silencio estamos comunicando. Lo hacemos con nuestra actitud y nuestros gestos. De hecho, según el antropólogo Albert Mehrabian
, más del 55% de lo que expresamos lo trasladamos, instintivamente, gracias a la comunicación no verbal. Un 38 % se comunica mediante la voz y un 7% a través de las palabras.

El atuendo. En el desarrollo de nuestra estrategia comunicativa es de especial importancia cuidar la imagen del portavoz ya sea oficial o técnico. El atuendo que se lleve o cómo se lleve son aspectos importantes. Estará indicando cuál es tu posición social, quién eres y lo que pretendes que los demás piensen de ti. Antes de que digas una sola palabra, tu público se hará una imagen de tí por tu aspecto personal. Procura no dar una primera imagen desfavorable.
Debe irse debidamente uniformado e identificado en primer lugar. De esta forma se estará mínimamente protegido de de los riesgos que se estén produciendo. El uniforme es también una tarjeta de presentación que nos permite flanquear con facilidad las distintas zonas de seguridad que se establezcan. Debidamente uniformados la policía ya no nos detiene en los cordones se seguridad.
Si el que comparece es un interviniente y habitualmente lleva casco en su trabajo, lo debe llevar puesto ante las cámaras y adecuadamente abrochado y recto. El barbuquejo, por lo tanto no debe estar colgando. Si el bombero que comparece, por ejemplo, tuviera el rostro manchado de hollín, como consecuencia de su labor puede ser interesante, según la circunstancia, que no se limpie el rostro previamente. Si fuera sangre, en principio, sí le limpiaremos.

El escenario. Las declaraciones se harán a las televisiones sobre un fondo en la medida de lo posible neutro: un coche de bomberos o una UVI móvil. Si se quieren hacer con el siniestro de fondo debe evitarse que las escenas a nuestras espaldas conculquen derechos fundamentales como el de derecho a intimidad, derecho al honor y el derecho a la propia imagen. Si por ejemplo los bomberos están actuando y se está en directo, ¿quién garantiza que en ese momento no se produzca un accidente de uno de los intervinientes y sea recogido por la cámara?
El plano. El plano que nos harán para recoger nuestras palabras será un plano medio largo (cortan al personaje por la cintura) o un plano medio corto (por el pecho). “Su valor se sitúa entre la descripción ambiental del tamaño distante y el examen cuidadoso y la fuerza dramática de los planos cercanos. Es el plano de la conversación, al permitirnos contemplar los rostros y el lenguaje gestual de las manos. Permite captar gestos corporales amplios”.

Los gestos. Precisamente por ello debemos cuidar nuestra posición ante la cámara. Para evitar comunicar con las manos, con las que normalmente no sabemos qué hacer, las mantendremos cruzadas a nuestra espalda o, si tenemos algún papel en la mano, delante de nuestra pelvis. Un exceso de gesticulación podría hacer perder el hilo de la conversación y provocar nerviosismo o distracción en el interlocutor. No cruce los brazos delante del pecho, es signo de protección, indica superioridad y genera una barrera ante el otro.

La mirada. Aunque forma parte de la expresión facial, la mirada juega, por sí sola, un papel importantísimo en la comunicación no verbal. No miraremos a la cámara directamente y sí al periodista que nos entreviste evitando gesticular con el rostro. Para entablar una buena relación con otra persona, “se le debe mirar a los ojos entre un 60% y un 70% del tiempo”
. Todo lo menos de este intervalo, implica evitar la mirada del otro y, por tanto, ciertas dosis de ocultamiento y deshonestidad. Emplee lo que se denomina mirada social. Dirija sus ojos al triángulo comprendido desde los ojos a la boca de su interlocutor. Mantener la mirada fija en el papel, en el suelo o en el techo es signo de inseguridad. Provoca desconfianza y falta de atención en los participantes (periodistas). No se debe aparecer, crispado, enfadado, acelerado, ni agotado.

domingo, mayo 24, 2009

PONENCIA. GESTIÓN DE LA COMUNICACIÓN DE EMERGENCIAS. EL MODELO DE ENVIADOS ESPECIALES. (Pronunciada en el XXII Congreso Nacional de ASELF. 8.05.09)

Desde que hace más de un cuarto de siglo fuera acuñado el término Sociedad del Riesgo ([1]), a raíz de los accidentes de Seveso([2]) y Chernobyl([3]), es cada vez mayor el interés por la gestión de la información en las emergencias y catástrofes y también por la comunicación de la crisis en las que éstas pueden derivar. No son pocas las tragedias vividas en nuestra sociedad en las que, lamentablemente, la confusión entre ambos conceptos (comunicación de catástrofes o comunicación de crisis) ha provocado resultados desastrosos. Especialmente para la organización que no ha sido capaz de diferenciarlos adecuadamente.
Desenvolverse con soltura en este campo tendrá como resultado gestiones eficaces en la comunicación de catástrofes cómo ocurrió en Madrid en los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004. No hacerlo supone auténticas situaciones de caos y colapso informativo como lo acaecido el 20 de agosto de 2008 en el accidente aéreo que sufrió la compañía Spanair en el aeropuerto madrileño de Barajas. Trataré aquí también de abordar los sistemas más novedosos de gestión de la Comunicación de catástrofes.
Así, quiero explicar el alto valor estratégico del sistema de coordinadores de la información. Cómo gestionan in situ la información de la emergencia, su necesaria especialización e imbricación en la organización y en el Puesto de Mando Avanzado. Abordaré su papel asesor y de coordinación informativa con el resto de centros de mando y control. Señalaré nuevos caminos de gestión informativa que, necesariamente, pasan por cambios de concepción radicales. Intentemos desterrar viejos prejuicios que contemplan a los periodistas como el enemigo a batir en vez de cómo a una verdadera herramienta de comunicación, un relevante instrumento de Protección Civil necesario para poder interactuar con los ciudadanos afectados por la tragedia y, así, con toda la sociedad.



¿Por qué a los medios de comunicación les atraen las tragedias?


Voy a tratar de explicar como los medios de comunicación social construyen sus relatos bajo la premisa de que “es más importante informar rápido que bien” ([4]). De las explicaciones o justificaciones mitológicas a la hora de armar el relato se pasa a justificaciones tecnológicas para explicar una incertidumbre social aún mayor. Es el coste en peligrosidad de nuestra sociedad. A partir de aquí intentaré exponer sucintamente como gestionar esta información.
Según un estudio de 2006 de las universidades Complutense, Navarra y Pompeu Fabra ([5]), las televisiones españolas dedican más de un 20% del tiempo en sus informativos a la crónica de sucesos. Desde mi punto de vista, el relato social tiene como principal finalidad la reproducción de la propia sociedad y sus estructuras. En ello emplean sus esfuerzos los medios de comunicación social institucionalizados a la hora de Producir la Comunicación. Esa comunicación social se convierte en un auténtico ritual informativo del cual se hacen coparticipes todos los asistentes a la celebración desde su posición de audiencia. Un ritual en el que no es tan importante lo que se dice que cómo se dice.
El oficiante, el mediador, debe ser capaz de poner en escena, con soltura, la información respetando las formas, ritmos, maquetas y estructuras. Es el ritual en sí lo que atrae al ciudadano porque en el mismo se siente participe de un integrador proyecto común, dentro de una estructura que le unifica y le hace solidario del proyecto social compartido.
Pero no sólo ésta gratificación, ya de por sí poderosa, atrae a las audiencias sino el hecho de comprobar, una y otra vez que, pese a las continuas tragedias que des- estructuran el normal funcionamiento social, las instituciones salvadoras son, de nuevo, una y otra vez, capaces de derrotar al monstruo y de poner orden en el caos ([6]). De cada desgracia surgen nuevos desastres a un ritmo vertiginoso. Sin que la audiencia se haya repuesto de una tragedia, ya le llaman a la puerta para mostrarle una nueva que otra vez será vencida por la organización social. Es en este ritual de la destrucción y la reconstrucción, donde debemos englobar la comunicación en situaciones de emergencias.

El comportamiento de los medios ante el dolor. Buscando la emotividad

Les cuento primero una anécdota real extraída del libro: La televisión sensacionalista de. John Langer Apud. Dice así:

“Te voy a contar una historia y, después de contártela, sabrás todo lo que hay que saber respecto a las noticias televisivas [...] Una noche, los ejecutivos de una cadena en Nueva York estaban viendo tres noticiarios al mismo tiempo. Se había producido un incendio en un orfanato católico. Uno de los ejecutivos se lamentaba de que la cadena rival tuviera una mejor cobertura en imágenes: Sus llamas son más altas que las nuestras, dijo. Pero otro ejecutivo replicó: Sí, pero nuestra monja llora más fuerte que las otras.” ([7])

Como vengo explicando, el planteamiento narrativo de los medios informativos tiene por destino la reproducción social de la organización. En ese desarrollo discursivo es elemento catalizador la búsqueda del lado humano, de la emotividad inherente al dolor generado por la tragedia.
Como dice el Presidente del Colegio Oficial de psicólogos de Madrid, Fernando Chacón: “es muy importante poner cara y nombre a las víctimas de los atentados del
11-M para evitar que ocurra como, en un momento determinado, pasó con los del terrorismo de ETA, que la sociedad iba perdiendo sensibilidad y los asesinados se convertían en simples números. Esto es lo que explica su insistencia en acudir a los siniestros y entablar contacto con los actores del suceso. Especialmente las víctimas.

Las tres Ces

Con estas premisas veamos cuál es la importancia de la gestión de la comunicación en la gestión de la catástrofe. El sociólogo, Enrico Quarantelli, en sus tesis -asumidas por la UNDRO (Organización de las naciones unidas para el socorro en desastres) ([8]) considera que la organización más apropiado de la sociedad occidental en la lucha contra desastres, puede sintetizarse en el modelo de las tres ces: coordinación, cooperación y comunicación. La comunicación viene a ser así, uno de los tres pilares básicos sobre los que se sustenta una eficaz defensa de la población frente a los efectos catastróficos de cualquier desastre. Se realiza, en su mayor parte, a través de los medios de comunicación de masas, de ahí la importancia que cobran los medios en los resultados finales de una situación de emergencia. La comunicación, y la política estratégica de comunicación, es un valor añadido a los efectos de un fenómeno catastrófico que ayuda a paliar los efectos indeseados de un fenómeno natural o accidente tecnológico.
Desde mi punto de vista, la gestión eficaz de la catástrofe está indisolublemente unida a la comunicación de la misma. Sin una información adecuada es imposible proteger eficazmente a los ciudadanos. No podremos impelerles a tomar determinadas acciones destinadas a su autoprotección. Es preciso una constante revisión y emisión de nuestros mensajes que efectuaremos empleando los medios de comunicación más adecuados, según el caso. La falta de una información útil y pertinente incrementará el caos generado. La carencia de infraestructuras de comunicación contribuirá a ello. Buscaremos canales de comunicación diversos y robustos que nos permitan llegar a la mayor cantidad de ciudadanos posibles. Si uno fallara deberá ser sustituido por otro mientras es restablecido su funcionamiento. El 11-M falló la telefonía móvil. La información salió a los medios distribuyéndola por mensajes cortos desde los focos de la tragedia al Centro de coordinación informativa y de ahí se rebotaba a la prensa. El uso de buscapersonas también fue determinante. Pero sin duda la clave fue contar con enviados especiales en los escenarios de dolor que pudieron comparecer ante los medios informativos allí desplegados.

El Rumor

“El rumor es un sustituto de las noticias. De hecho es una noticia que no transcurre por canales institucionalizados procede de una discrepancia entre la información que se considera necesaria y la que se dispone. Lejos de ser una circunstancia patológica de los individuos, forma parte de los esfuerzos de las personas por encontrar respuestas a las exigencias de su vida” Tamotsu Shibutani. (sociólogo) ([9])

Cuando surge la emergencia lo hace siempre asida de la mano del rumor. Cuando el humo del incendio comienza a elevarse sobre la tragedia atrae, cual poderoso imán, a los medios de comunicación, que rápidamente comienzan a hacerse preguntas que precisan urgente respuesta. ¿Dónde está exactamente el fuego?, ¿Qué se quema? ¿Hay heridos o atrapados? ¿Hay graves daños? ¿Cuáles son las causas? A mayor gravedad del siniestro mayor presión mediática. Los redactores jefes mandarán al lugar a sus periodistas. Si el medio es audiovisual, y si se trata de forma especial de una radio, la consigna es clara..."Entra en directo con lo que tengas". La presión para el redactor será fuerte. Al llegar, el periodista buscará las fuentes que le pueden responder sus preguntas con la mayor celeridad posible. No tiene tiempo y sí muchos interrogantes. El informativo le reclama y tiene que entrar en directo. La información es para ya. Pero...¿qué ocurre si ninguno de los intervinientes puede contestar su interrogatorio? Imaginemos la escena. Los bomberos intentan desesperadamente controlar el fuego, los sanitarios todavía están estabilizando a las víctimas, la policía bastante tiene con garantizar la seguridad evitando que los curiosos entren en el área de intervención. El caldo de cultivo es propicio. Surge el Rumor que se caracteriza por la impersonalidad de la fuente, su ambigüedad, y su falta de transparencia. Mezcla que se formula como:


R= i por a.
Siendo i= importancia del asunto y
a= ambigüedad.



Así que a mayor importancia del asunto y mayor ambigüedad del mismo, mayor dimensión del rumor.
El enteradillo de turno aportará entonces la información que tanto precisa el periodista con lo que la alarma social estará servida. Las situaciones de crisis como éstas suelen estar acompañadas por condiciones de privación e insuficiencia de los medios. Ello fomenta la búsqueda de fuentes de información alternativas como las interpersonales, ya comentadas más arriba.
Pero hoy en día las nuevas tecnologías vienen, por demás, a complicar la escena. Según el profesor Martínez Albertos ([10]) “hoy en día el rumor se convierte en noticia y eso lo está promoviendo Internet”, porque, entre otras cosas, “no se analizan ni se seleccionan las noticias”. Además, añade: en la red, el proveedor de la información no es un periodista, sino que puede ser ‘el chico de los recados’, una ‘secretaria’ o un ‘catedrático’, pero en ningún caso un periodista. Para el catedrático, los hechos en periodismo son sagrados, no admiten discusión, los comentarios son libres, esto es un principio del periodismo tradicional, que no observa Internet y mucho menos el periodismo ciudadano.

Influencia del rumor en la gestión de la tragedia.

Durante la gestión de la catástrofe es importante mantener adecuadamente informados a los afectados. Los gestores de la emergencia deben saber qué se espera de ellos y qué datos tienen que aportar. “Durante las horas posteriores a la tragedia los rumores negativos van a circular más rápido que los desmentidos positivos, por lo que habrá que insistir más en ésta información para que tenga su efecto” ([11]). También se ha comprobado que intentos de control sobre el contenido de los mensajes aumentan las tasas de rumores y aumentan las críticas sobre la actuación (Oliver- Smith, 1996, Páez y Marques, 1998). Los rumores críticos generan inseguridad, división, pérdida de apoyo a las víctimas y conflictos en el grupo. Eso sin contar con que pueden generar conductas de pánico. En situación de amenaza se asocian a conductas de huída. Esta, se encuentra favorecida por condicionantes socio-culturales del grupo, mitos o creencias compartidas, un clima emocional de ansiedad previo y compartido, y la existencia de canales de comunicación que contribuyan a su difusión.
Imaginémonos una emisora de radio que difunde el rumor infundado de que un frente de fuego avanza a paso rápido hacia un poblado de viviendas, donde los ciudadanos están convencidos de que en situaciones como éstas es muy difícil escapar porque las multitudes huyendo al unísono, en un incendio, son muy peligrosas. El pánico estará servido.

Solución Información contrastada procedente de una fuente solvente y acreditada. En una situación de emergencia, peor aún, de catástrofe, esa fuente debe estar ahí, preparada para hacer frente al rumor, antes incluso de que surja. Esa fuente no se improvisa, ni de entre los intervinientes, ni de entre los políticos, que llegarán cuando la catástrofe esté servida.
Será por lo tanto un portavoz único que aglutine todos los datos del siniestro desde todos sus ámbitos (auxilio y rescate, asistencia sanitaria, social, psicológica y de seguridad). La duplicidad de portavoces sólo generará importantes distorsiones informativas y graves contradicciones que, en algunos casos, pueden llegar incluso a poner en riesgo a la población. Pero es que, además, el coordinador de la emergencia, que debe ser también único, debe contar con una única oficina de información de emergencias.
El servicio de información de emergencias debe tener preparada su estrategia comunicativa antes de que las demandas mediáticas se produzcan, y mantener un hilo informativo constante y renovado con la Prensa. Para evitar el rumor, la información será por tanto rápida, puntual, objetiva, contrastada y creíble. Una información carente de ocultismos y que no genere alarma social, con recomendaciones de autoprotección para el ciudadano. Evidentemente, para lograr estos objetivos y nutrir a los periodistas que se desplazan al siniestro, es imposible trabajar desde un despacho situado a decenas de kilómetros del lugar de la emergencia. Para conseguir informar a los enviados especiales a tiempo, y evitar los rumores, hacen falta otros enviados especiales.

¿Quién debe gestionar la información de emergencias?
El ejemplo de Madrid.
El Plan de Protección Civil de la Comunidad de Madrid de 1992 establece en su Capítulo III que el Director del Plan de Emergencia determinará y coordinará la información a la población, para ello contará con un Gabinete de Información en dependencia directa del mismo. Nada dice por supuesto sobre la cualificación de quienes deben componer tal servicio. La Comunidad de Madrid resolvió tal cuestión en 2001 mediante convenio suscrito con la entonces empresa pública Madrid 112 a quien encomienda
"la prestación del servicio de portavoz y de coordinación de todas aquellas demandas de información que puedan producirse en relación al servicio de atención de urgencias de la Comunidad de Madrid, destacando por su importancia las relaciones con los Medios de Comunicación". Además, determina que serán periodistas quienes integren el servicio.

Pero no cabe duda que este es sólo un modelo, lo verdaderamente
importante es analizar porqué se debe llegar a una solución de este tipo o similar.
En primer lugar tener un único portavoz, o al menos manejar un mensaje único, sólo puede mejorar nuestra situación en cualquier gestión de la comunicación. Es una idea que se recoge de manera reiterada en todos los manuales de gestión de crisis y es una de la reglas que enumera Ros Jai ([12]), para no complicar las cosas, ya que “una única fuente de información garantiza una comunicación clara y coherente”. La actuación descoordinada de portavoces genera una sensación de desorganización y desconcierto ante la opinión pública. “En los casos en los que es necesario más de un portavoz, la comunicación entre ellos debe asegurar que la empresa dice lo mismo, siempre, a los distintos públicos”, indica Berge ([13]). Se trata por lo tanto de ofrecer un único mensaje, centralizado y que huya de toda posibilidad de contradicción. Si sólo hay una dirección de la emergencia, sólo debe existir un mensaje. Como señala Carmen Costa Sánchez ([14]) “el portavoz sólo debe proporcionar aquella información o datos que ya han sido verificados previamente para no caer, de este modo, en lo que serían contradicciones por parte del representante de la institución. De darse esta circunstancia, se restaría credibilidad a las palabras y la imagen de formalidad, seriedad y confianza que debe ofrecer el encargado de comparecer ante la opinión pública”.
A esto podemos añadirle lo que opina Jaume Fita ([15]), según el cual: “sólo deben proporcionarse hechos comprobados. Las conjeturas deben evitarse siempre. Nunca debe convocarse, por ejemplo, una conferencia de prensa sin estar seguro de tener las respuestas al incidente acontecido.” Pongamos algunos ejemplos. Primero: la actuación informativa de los tres políticos populares que actuaron como portavoces en relación con las investigaciones sobre los atentados del 11-M. Esta fue desacertada debido a las continuas rectificaciones por parte del mismo portavoz y a la comunicación de datos que no habían sido suficientemente contrastados. Información incorrecta porque hubo contradicciones entre las versiones adoptadas por los tres portavoces.
Pero tenemos más ejemplos en nuestra historia reciente sobre una ineficiente gestión informativa de una catástrofe favorecida por la existencia de múltiples portavoces. Es el caso del hundimiento de petrolero Prestige el 13 de noviembre de 2002. Como señala Carmen Costa ([16]), “la aparente descoordinación interna no permitió que se consolidara la figura del interlocutor único, sino que pasó a haber múltiples en función del reparto competencial en asuntos derivados del accidente”.
Retrotrayéndonos un poco más en nuestra reciente historia podemos trasladarnos a la riada que en agosto de 1996 sufrió el camping Las Nieves en la localidad oscense de Biescas. Recordemos que 87 personas fallecieron y hubo 450 heridos.
De nuevo la falta de una portavocía única generó graves problemas en la gestión informativa. Un año después de la tragedia lo señalaba con estas palabras Luis Estaún ([17]), alcalde de la localidad: “…la importancia que tiene una correcta transmisión de la información, merece que desde un principio se ocupe un portavoz de la relación con los informadores, lo que facilita el trabajo de unos y otros. Toda acción que facilite la labor de los medios redundará en beneficio de la fidelidad y rapidez con que se transmitirá esta información a la sociedad…”
En este sentido opina el psicólogo Ernesto Goicoechea (Op. Cit. en referencia 48. Página 11) ”… un buen antídoto para disminuir las fuentes confusas de autoridad y no exacerbar gratuitamente los problemas, es establecer desde los primeros momentos un portavoz único al que referirse para todo tipo de información oficial. La existencia de un portavoz único tiene indudables ventajas para los medios de comunicación que se afanan por conseguir la necesaria información en la confusión posterior a un desastre”.
Creo que la existencia, si no de un portavoz, al menos de un mensaje único sólo nos traerá beneficios a la hora de gestionar la emergencia. Es imposible lograr, la ya de por sí complicada movilización social hacia la autoprotección, en medio de una catástrofe si, además, los mensajes que se ofrecen por parte de las diversas administraciones son descoordinados. No está justificado que esto ocurra con el actual marco jurídico español por más que se quieran verse excusas de cualquier tipo en la actual estructura cuasi federal del territorio. La legislación vigente especifica quién es el responsable en los distintos niveles de activación de los planes de emergencia. Si todas las administraciones tuvieran esto claro no nos encontraríamos, como es habitual, declaraciones discordantes entre los responsables estatales, autonómicos y locales. Sólo quien manda en cada uno de los niveles activados de los planes de protección civil debería confeccionar los mensajes a la población. Las discusiones sobre la eficacia o no de las medidas adoptadas deben dejarse para después. El Conflicto verbal en el foro público sólo sirve para acrecentar la sensación de inseguridad e incertidumbre entre los ciudadanos. Si una determinada actuación de protección civil no ofrece los resultados esperados debe ser reevaluada y conllevar su rediseño y su nueva ejecución de manera conjunta entre las administraciones. Nunca deberá suponer una causa de confrontación mientras la tragedia aún se desarrolla. Las nuevas acciones diseñadas deberán ser comunicadas de nuevo mediante un mensaje único y a ser posible por un único portavoz dotado de la mayor credibilidad posible por sus conocimientos, carisma y experiencia en el cargo.

¿Quienes deben integrar la oficina de información de emergencias?

Una encuesta realizada entre periodistas franceses en 1992 concluía que en situaciones de emergencias los profesionales de la comunicación consideraban como fuentes más creíbles de la información por este orden a: los técnicos responsables de coordinar la emergencia, y tras ellos los portavoces de estos técnicos.
Siempre debe informar el más creíble, pero si se trata de luchar contra los rumores, en la primera fase de la intervención de emergencia es evidente, que ni el jefe de bomberos, ni el coordinador médico podrán atender a la Prensa. Queda, por lo tanto, su portavoz. Se buscará a profesionales de la comunicación en situaciones de crisis con una amplia formación en emergencias (conocimientos de auxilio y rescate, sanitarios, etc...) con el fin de garantizar, en primer término, la credibilidad y la eficacia del mensaje, que deberá ser lo suficientemente técnico como para ser creíble y lo suficientemente coloquial como para que lo entiendan todos los ciudadanos.
Su formación en emergencias le permitirán recoger in situ, casi de un vistazo, la información que precisa para elaborar los mensajes informativos, a fin de que, una vez hayan sido validados por el director del plan de emergencias, sean difundidos. Este último enfoque fue, por ejemplo, el que adoptó la Comunidad de Madrid a la hora de crear su Servicio de Información de Emergencias.

Gestión informativa de la crisis. El Servicio de información de emergencias. Debe ser un anexo del Director del plan de emergencias que se esté aplicando. Es decir, en dependencia directa del mismo. Como acabo de decir, compuesto por profesionales en comunicación de emergencias. Personal preferentemente periodista debidamente formado y con experiencia en gestión de crisis emergentes y en gabinetes de prensa de servicios de emergencia. Debe contar con toda la información sobre el suceso. Sin ella es imposible su labor. Contará con un equipo de enviados especiales.1º. Recogerá y situ toda la información. Analizará, evaluará y aconsejará sobre la crisis. Retro alimentará a la Dirección del plan.2º. Ayudará a descubrir las causas de la emergencia y las deficiencias en la gestión de la misma. Trata de ayudar a poner orden en el caos.3º. Pulsará el ambiente social y mediático. Luchará y situ contra los rumores. Terminará con los enteradillos, generadores de rumores, al convertirse en fuente solvente de referencia. Intentará también así atajar las críticas antes de que se produzcan.4º. No dará informaciones distorsionadas. Divulgará datos verdaderamente útiles.

Portavoz oficial de la emergencia. Debe ser un experto en gestionar la información en crisis emergentes y pertenecer al servicio de información de emergencias. Preferentemente periodista y con experiencia como portavoz. Con formación especializada en protección civil, socorrismo, y auxilio rescate. Poseer estos conocimientos le permite ser testigo en los siniestros desde una atalaya preferente. Restándole el menor tiempo posible a los gestores del siniestro cuando estos están más ocupados que es al inicio de la intervención. Es el momento en el que peor pueden atender a su portavoz y, sin embargo, se trata del momento en el que más necesaria es la información para atajar los rumores. Mayor formación para el portavoz redunda en un incremento en la calidad de su información, una mayor agilidad y una mayor eficacia comunicativa al dotarle a su lenguaje de una patina de credibilidad. Debe poseer gran capacidad de trabajo en situaciones difíciles. Trabajará codo con codo en las mismas situaciones de riesgo, stress y penosidad que el resto de intervinientes. A esto le une la gran presión político-mediática que deberá soportar. Conviene que sea experto y conocedor de la evolución de riesgos. Con capacidad de aportar ideas y soluciones. No sólo deberá ejercer como transmisor de la información que emane de la dirección de los planes de emergencia. Sino que debe realizar tareas de asesoría interna a la propia organización con el fin de minimizar los conflictos y lograr la mayor eficacia con el fin de cumplir sus objetivos comunicativos.El centro coordinador de la información de emergencias. Debe haber una única oficina informativa como fuente. Realizará una reevaluación informativa constante. El siniestro cambiará constantemente de forma y será preciso realizar una reevaluación constante sobre el cumplimiento de nuestros objetivos comunicativos con el fin de redefinir nuestro plan de acción. Desarrollará, si es preciso, la oportuna reiteración informativa. Como veremos más adelante es importante repetir el mensaje en tiempo y forma. En situaciones especiales puede ser preciso descentralizar La gestión informativa. Ej.: Las listas de heridos y muertos en el atentado del 11-M. Es evidente que en situaciones donde es esencial dar salida a los requerimientos informativos de miles de ciudadanos deben articularse medios extraordinarios. El 11 de marzo de 2004 el Ministerio del Interior decidió que los ciudadanos que necesitarán saber donde estaban hospitalizados sus familiares o amigos llamarán el 112. Se organizó una célula de información con operadores de emergencia y psicólogos voluntarios que la atendieron.

No hay coordinación sin una oficina de información

Hacen falta expertos informadores que se desplacen al lugar y estén pendientes de corregir las informaciones incorrectas facilitadas por los medios. Cualquier sistema es adecuado si difunde la información precisa. La oficina de información debe realizar una escucha activa de las informaciones, quejas y demandas de los afectados, antes de que lleguen a los mass media. Las fuerzas policiales deben contribuir, sobre el terreno, a la difusión de mensajes, al control de multitudes, a la evacuación o el confinamiento utilizando la megafonía.
La oficina de información, sobre el terreno, retroalimentará a la Dirección del Plan y a la administración para facilitarle la toma de decisiones. Los medios difundirán constantemente información exacta sobre la naturaleza del peligro y las recomendaciones para la población. Es un grave problema el que muchos medios quieren obtener la misma información al mismo tiempo. Se priorizará a las Agencias Informativas, emisoras de Radio y televisiones. Pueden difundirse mensajes masivos vía SMS a los medios informativos y emplear Internet, desde el lugar de la emergencia, para difundir notas de prensa, cortes de radio, fotos y video clips. Las imágenes de la intervención puede distribuirlas una agencia informativa o una televisión.
En la fase de vuelta a la normalidad se repite la situación de la emergencia y los servicios de socorro. Se vuelve a decir cuáles son las zonas afectadas. Se transmite consejos e instrucciones a los afectados.


El Periodista como agente de Protección Civil

“Declarar la guerra a los medios, si bien es tentador, es un juego que nunca ganarás”
Stratford P. Sherman ([18])

Cuando surge la emergencia todo son prisas. Carreras en las redacciones y, cómo no, en los servicios de emergencia. El periodista acudirá a la Administración para buscar entre sus filas a los portavoces de las tragedias, de los que, de entrada, sospecha. A priori los considera incompetentes, manipuladores, cuando no mentirosos, faltos de diligencia y torpes. Pero los necesita para contrastar la información. No se fía de ellos, pero los requiere. No cree en ellos, pero acudirá en su búsqueda para conocer qué está ocurriendo. Desde el lado de la Administración la visión no será menos negativa. Se quiere cerca al periodista cuando es útil para difundir los mensajes que pretende poner en conocimiento de la opinión pública. Su presencia será indeseada por su alto grado de intrusismo e ingerencia. Sin embargo, será mejor convivir con ellos y apoyarse en su profesionalidad para que ayuden a comunicar las recomendaciones de protección civil. Se está, por tanto, frente a una mutua relación de amor y odio en la que brilla un interés común. Es en esta tesitura, donde un servicio de información de emergencias debe intentar transformar esta visión antagónica y maniquea transmutando al periodista en una auténtica herramienta de comunicación; un colaborador de protección civil; un canal de comunicación ágil y fluido con el ciudadano. El periodista puede dejar de ser un intruso y convertirse en un elemento valioso en la gestión de la emergencia. Para ello, conviene establecer una relación sólida y fluida entre ambas partes, que debe surgir del mutuo conocimiento, respeto y confianza. Ambos deben saber hasta dónde pueden colaborar, qué precisan el uno del otro, y cuáles son sus límites.



Termino. Como dijo Mort Rosenblum.
Cuando recibe un aviso a media noche, un bombero tiene que ponerse los pantalones y apagar las llamas. Un corresponsal debe explicar a un millón de personas quien provocó el incendio y por qué.

Muchas gracias a todos.

Luis Serrano Rodríguez
luisserod@hotmail.com

[1] Beck, Ulrich. La sociedad del riesgo global. Madrid. Siglo XXI, 2002
[2] Accidente en la industria química de Seveso (Italia, 1976). http://www.portalplanetasedna.com.ar/seveso.htm
[3] Accidente en la planta nuclear de Chernobyl (Ucrania, 1986).
http://www.chornobyl.in.ua/en/index.htm

[4] Medios de comunicación y catástrofes ¿Tratantes de la información?
Carlos Lozano Ascencio, Universidad Rey Juan Carlos, Madrid
[5] http://209.85.229.132/search?q=cache:6t8b1WiNnGEJ:autonomicas.congde.org/download.php%3FnIDDocumento%3D186%26nVersion%3D1%26PHPSESSID%3Di62v158j9b580iu2aah56m5930+estudio+tiempo+televisiones.+2006.+Universidad+Pompeu+fabra&hl=es&ct=clnk&cd=6&gl=es
[6] Manuel Martín Serrano. La Producción Social de la Comunicación. 3ª edición. 2.004.
[7] Apud. John Langer, La televisión sensacionalista. El periodismo popular y las otras noticias, trad. Juan Trejo Álvarez, Barcelona, Paidós, 2000, ed. or., 1998, p. 11.
[8] Organización de las Naciones Unidas para el Socorro en Desastres

[9] Tamotsu Shibutani. Improvised News. Ed. Bobs Merrill. Nueva York 1996. p62.
[10] José Luis Martínez Albertos Catedrático emérito de Redacción Periodística. UCM Madrid. Ponencia “El ocaso del periodismo tradicional” AP-APAL. Almería, 7 oct 2.008. Extracto Revista Periodistas FAPE. Nº 15. 2.008. p31
[11] Emociones y Conductas colectivas en Catástrofes: ansiedad y rumor, miedo y conductas de pánico. Itziar Fernández, Carlos Martín Beristain, y Dario Pérez. Universidad de País Vasco. Universidad de Deusto. En: http:// www.uned.es/dpto-psicologia-social-y-organizaciones/paginas/profesores/Itziar/CLJokin.pdf -

[12] Ros Jay. Situaciones de Crisis. Ed. Pearson Educación, S.A., 2001. Pp 73-74

[13] Berge, D.T., The first 24 hours: A Comprensive Guide to Successful Crisis Communications, Ed. Basil Blackwell, London. 1990. p. 66
[14] Carmen Costa. La incidencia de Internet en la crisis de comunicación del 11-M. En: A.Vara. La Comunicación en situaciones de crisis. Ed. Eunsa. Pamplona. 2006. p215
[15] Jaime Fita. Comunicación en programas de crisis. Ediciones Gestión 2000, Barcelona, 1999, p145.
[16] Carmen Costa. La incidencia de Internet en la crisis de comunicación del 11-M. En: A.Vara. La Comunicación en situaciones de crisis. Ed. Eunsa. Pamplona. 2006. p227
[17] Comentario de Luis Estaún recogido en: Ernesto Goicoechea. Desastre y medios de comunicación. El caso de Biescas. Ed. Emergencia112. 1998. p110
[18] Fuente: CDC, septiembre de 2002. Crisis Emergency+Risk Comunication. También en: http://www.bvsde.ops-oms.org/tutorial6/e/ppt/tema_10.ppt#269,19,Diapositiva 19